miércoles, 29 de julio de 2009

sunshine and happines

Hoy fue un día de sol en Santiago.

Por la mañana, me llegó un e-mail de la Universidad, me pregunté: ¿Qué volá? - claro, entro en unos dias, pero que ... . Abrí el mail, y era porque 'supuestamente' no habia devuelto un libro. Fue entonces, cuando recordé que el libro traía un cd, el cual no habia devuelto.
Me daba lata ir sola, así que hice una llamada telefónica y esa persona aceptó ir conmigo. Nos juntamos, hace 3 años mas o menos que no lo veía, pero seguía casi igual.
Resolví el problema del libro, y nos fuimos a caminar. Pasamos por la moneda, por paseos, llegamos cerca del Santa Lucía y luego nos sentamos en el forestal.
Fue tan agradable, nos reimos, me regaló unos dulces, hablamos muchas cosas y me aconsejo unas cuantas. Me contó de su vida, en que extraña algunas cosas y sus deseos.
Llegó el momento de partir. Nos abrazamos tan fuerte, y prometimos vernos más seguido, que no pasaran casi 3 años más para vernos.
Me gusta esto de conservar amistades a pesar del tiempo, de los lugares, de las distancias.
Me gustó por hoy sentirme mucho más acompañada.
Espero verlo luego otra vez .

3 comentarios:

Espérame en Siberia dijo...

Las mejores amistades son esas, creo yo.

Un abrazo inmenso.

Rorro dijo...

es bueno cambiar el repertorio de amigos!
siempre "más de lo mismo" es fome, pero cuando las personas se vuelven incógnitas por tiempo es intedezzante... y se pasa bien!



yaa, no te lo dije, pero es linda la canción que me pasaste

DIAVOLO dijo...

En muchas ocasiones necesito un amigo y no lo encuentro... así que sólo puedo decir que, hoy, te envidio.

Un beso de este desconocido.