miércoles, 9 de diciembre de 2009

memories

Somos tan distintos he iguales a la vez.

Anoche sonó el celular. Nunca imaginé que podrías ser tu, quién del otro lado me diria un cálido: hola.

Sin duda en su momento fuimos lo mejor. A mis 18 años, tomar tu mano y ser uno era lo mejor. Mis sueños adolecentes se realizaron a tu lado, quizás por eso nunca pude 'odiarte' de verdad, por mucho que dijiese lo contrario.
Lo nuestro fue sin duda algo enfermizo, pero al mismo tiempo fue lo más sincero que te pude ofrecer. Nos queríamos tanto, y eso nadie lo pudo negar jamás.
Los motivos y circunstancias en los cuales terminaron las cosas, mejor dejarlas al pasado, dejemoslo en el recuerdo.

Me gusta poder escucharte y reír. Tengo ganas de verte, tomar un café y simplemente hablar, saber cómo esta tu vida, a ver si aún eres el mismo.

Ahora a mis 21 analizó cada instante y sé que la historia hubiese sido distinta, si hubieramos sido más maduros. Se que siempre nos haremos la misma pregunta ¿Qué sucedió de verdad? ¿Qué hubiese pasado si...?

Cuando sonó el celular, sin duda fue la mejor sorpresa que me pude llevar.
Se también que cada vez que escuche tu voz, pensaré esto mismo una y otra vez.

Te quiero (sanamente, claro) y aunque alguno (a) persona se interponga, da igual, los momentos y la amistad valen la pena.

2 comentarios:

Rorro dijo...

a todos nos está atacando la nostalgia... así brígidamente!

María dijo...

No está nada mal seguir queriendo a un ex, porque en su momento fue la persona que elegimos para que esté a nuestro lado y pasar junto a ella momentos inolvidables, buenos o malos.

Un besito, me encantó el blog.